Si entrenas pole dance, danza aérea, gimnasia o cualquier disciplina de grandes amplitudes, probablemente hayas oído hablar de los isquios. Y si alguna vez sentiste un tirón en la parte posterior del muslo haciendo un split, sabes de qué hablamos.
Hay algo clave: los isquiosurales no reciben las mismas demandas en una disciplina artística o acrobática que en fútbol o running. Cambian los movimientos, las posiciones articulares, las velocidades y el control requerido.
Este primer artículo de la serie empieza por la base: su anatomía y biomecánica.
Anatomía
¿Qué son los isquiosurales?
Los isquiosurales o isquiotibiales son el grupo de músculos situado en la parte posterior del muslo.
Está formado por cuatro porciones:
- Bíceps femoral largo · A
- Bíceps femoral corto · B
- Semimembranoso · C
- Semitendinoso · D
Aunque forman un mismo grupo, no todas sus porciones funcionan igual.

Una misma estructura, diferentes conexiones nerviosas
La mayor parte de los isquiosurales recibe su inervación de la rama tibial del nervio ciático. La excepción es la cabeza corta del bíceps femoral, que recibe su inervación de la rama peroneal del nervio ciático.
Esta diferencia es importante porque las distintas porciones pueden recibir señales nerviosas de forma diferenciada, contribuyendo a la complejidad de su control durante el movimiento. Pero las diferencias entre sus porciones no terminan aquí. También cambia el número de articulaciones que atraviesan
Biarticular vs. monoarticular
La cabeza corta del bíceps femoral es monoarticular: solo cruza la rodilla.
Las otras tres porciones son biarticulares: cruzan cadera y rodilla.
Esto hace que, en estas tres porciones, la posición de la cadera y de la rodilla influya en su longitud y en las demandas que reciben.
Por ejemplo:
- Extensión de cadera + flexión de rodilla → los isquios se acortan.
- Flexión de cadera + extensión de rodilla → los isquios se alargan.
Esto es especialmente importante en disciplinas donde buscamos grandes amplitudes, como el split, el penché o determinadas figuras aéreas.
¿Qué hacen los isquios?
A nivel general, sus funciones principales son:
- Extender la cadera
- Flexionar la rodilla
Además de extender la cadera y flexionar la rodilla. También:
- Actúan isométricamente para frenar la flexión de rodilla.
- Modulan la retroversión pélvica junto con los abdominales.
- Contribuyen al control de la pelvis en sinergia con los músculos espinales y el psoas.
Por eso, cuando entrenamos los isquios, no buscamos únicamente fuerza o flexibilidad. Necesitamos que sean capaces de producir y controlar fuerza en diferentes posiciones y rangos de movimiento.
Arquitectura muscular
Y todavía hay otro aspecto que hace que los isquios sean especialmente interesantes: su arquitectura muscular.
Sus fibras presentan diferentes orientaciones y una arquitectura penniforme, lo que permite una transmisión de fuerzas compleja y que distintas regiones participen de manera diferente según la tarea.
Así que cuando hablamos de “activar los isquios”, estamos simplificando bastante lo que realmente ocurre. El sistema nervioso tiene que coordinar diferentes porciones musculares, articulaciones y acciones para conseguir un movimiento determinado.
De la anatomía al movimiento
Y aquí es donde la anatomía empieza a cobrar sentido. Entender cómo están construidos los isquios nos ayuda a comprender por qué las demandas de un split, una figura de pole o un movimiento acrobático no son las mismas que las de correr o chutar un balón.
Esto es especialmente importante cuando hablamos de flexibilidad, rendimiento y recuperación de lesiones.
En próximos artículos, continuaremos aprendiendo por qué las lesiones de isquiotibiales son tan comunes en disciplinas artísticas y acrobáticas, y cómo puedes recuperarte.
Porque conocer nuestro cuerpo nos permite entender mejor cómo movernos y seguir explorando todo lo que podemos hacer con él.
Resumen


Alicia López
@aerialicee